La era del «animalismo» ha creado un estándar moral que juzga el carácter por la empatía hacia las mascotas, mientras el amor al prójimo se enfría. Un análisis sobre el engaño de la bondad selectiva.
Recientemente, vi un video que me dejó profundamente cuestionado. En él, Nicolás Maduro y su esposa aparecían acariciando a sus mascotas, unos hermosos Golden Retriever. Se veían genuinamente consentidores, tiernos y dedicados a esos animales. No pude dejar de pensar: ¿Cómo puede un líder señalado por tanta crueldad hacia su propio pueblo mostrar semejante nivel de afecto hacia unos perros? «Algo anda mal aquí», pensé. Esa contradicción visual me impulsó a investigar desde la psicología, la sociología y la Biblia y nos llevó a este artículo.
Es realmente el amor por los animales un termómetro de la bondad humana? ¿O estamos ante uno de los mayores engaños éticos de nuestro tiempo?
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La Empatía Selectiva: El Refugio de los Tiranos
La psicología explica que la empatía no es un bloque sólido. Se puede tener una «empatía interespecífica» inmensa y, al mismo tiempo, una desconexión total hacia el sufrimiento humano.
Para un dictador o una persona con rasgos autoritarios, el perro representa algo que el ser humano nunca podrá garantizar: sumisión y lealtad incondicional. Un animal no juzga las decisiones políticas, no organiza protestas ni cuestiona la moralidad de su dueño. Es más fácil ser «tierno» con quien no tiene voluntad propia para oponerse. Esto no es bondad; es la gratificación de un ego que necesita ser amado sin ser cuestionado. -
La Indiferencia no es Maldad .
Debemos ser claros: la ciencia es tajante al decir que el maltrato animal voluntario y repetitivo , sí es un indicador de trastornos de personalidad antisocial.
Sin embargo, la indiferencia o el desinterés por las mascotas no lo es.
Hoy, la sociedad señala a quien no quiere interactuar con un perro como si fuera alguien «frío» o «peligroso». Esto es un error. Muchas personas prefieren su espacio, tienen sensibilidades sensoriales o simplemente ven a los animales de forma pragmática. Su «bondad» no se mide por cuánto acarician a un cachorro, sino por cómo sirven a su comunidad. -
El Diseño de la Creación y la Jerarquía Olvidada
Desde una perspectiva espiritual, el orden de la creación es nítido. En Génesis 1:26-27, se nos enseña que solo el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios. Se nos dio el mandato de «sojuzgar» y «señorear» sobre los animales, lo cual implica una responsabilidad de cuidado (mayordomía), pero nunca una equiparación .
Proverbios 12:10 dice: «El justo cuida de la vida de su bestia; mas el corazón de los impíos es cruel».
Nota importante: El texto bíblico exige justicia y cuidado, no «humanización» ni adoración emocional. El pecado es la crueldad, no la falta de afecto. -
El «Engaño» del Animalismo Moderno
Estamos viviendo una época donde se ha reemplazado el amor al prójimo por el amor a la mascota porque es emocionalmente más barato.
* Amar a un perro es fácil.
* Amar a un opositor, a un vecino difícil o a un enemigo es difícil , para algunos imposible ; es lo que Jesús llamó el «Mandamiento Nuevo» (Juan 13:34).
Cristo nos pidió amarnos los unos a los otros como Él nos amó. Ese mandato es exclusivo para la relación entre humanos. La humanización de las mascotas (tratarlas como hijos, darles derechos de persona) es a menudo un escape de la dificultad de las relaciones humanas reales. Es más cómodo llorar por un video de un perro abandonado que sacrificarse por un familiar enfermo o un niño con hambre. -
La Prioridad del Prójimo
Jesús fue radical en su valoración del ser humano por encima de cualquier otra especie. En Mateo 10:31 nos recordó: «Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos».
Si el Creador mismo establece que nuestra alma tiene un valor infinito comparado con el resto de la creación, es un error espiritual y sociológico poner el bienestar animal por encima de la dignidad humana. Ver a un líder cruel ser tierno con sus perros no es una señal de que «en el fondo es bueno», sino una evidencia de cómo el afecto puede ser compartimentado para evadir la responsabilidad moral hacia sus semejantes.
Hoy se ve mal a quien no es empático con los animales, pero esto es, en muchos casos, un engaño de santidad superficial. La bondad no es un certificado que te da un Golden Retriever por darle galletas; es una práctica coherente y difícil que se ejerce hacia el prójimo, especialmente hacia aquel que no puede devolverte el favor.
Debemos amar la creación y ser mayordomos responsables de ella, pero nunca a costa de degradar la importancia del ser humano. Al final del día, el perro es un compañero de camino, más tu familia , tus hermanos en la fe , tu prójimo son los vehículos con los que Dios prueba si realmente somos capaces de amar.
Ahora quiero invitarte a hacer una oración :
Señor quiero pedirte perdón si en algún momento tenido en mi corazón más amor por mi mascota o por otros animalitos , que por algún miembro de mi familia , amigo o cualquier persona …que así como puedo perdonar a mi mascota , amarla sin condición , así pueda amar sin condición a mi familia y prójimo .
Gracias Señor en el nombre de Jesús .
Amén.
Daniel E Ospina B
Tiempos de Cristo 2026

